viernes, 21 de octubre de 2011

BLACK SABBATH:"Born Again" (1983)

Cuando se habla de artistas que poseen una trayectoria prolongada uno siempre se enfrenta a ciertos clichés. El más manido es que dicho artista posee una etapa creativa que es virtualmente insuperable, y que toda la producción posterior se debe medir con esa vara, aunque sea de la misma calidad o incluso mejor que lo hecho en esa "etapa dorada".
Cuando se habla de Black Sabbath por ejemplo, la etapa dorada es la de los '70. Los discos con Ozzy al frente son el punto de partida del metal, tanto en su versión más pura ("Master of Reality") como en las diversas fusiones que se darían después ("Sabbath, Bloody Sabbath"). Nadie con dos dedos de frente discute eso, pero sería injusto que por esa sola razón se menospreciara la música hecha inmediatamente después a esa etapa, léase la época de "Heaven and Hell" y "Mob Rules".
Sin embargo hay otro cliché respecto a Sabbath: que después de que Dio dejara la banda nunca volvieron a sacar materialde calidad. Ciertamente la trayectoria del grupo se hizo más errática a partir de ese momento, pero no por eso dejaron de hacer cosas interesantes. Pruebade esto es "Born Again", que por otro lado corrobora uno de los lugares comunes más grandes: ese que reza que el gran arte surge de la adversidad.
Cuando Dio abandonó la banda en 1982, Tony Iommi se encontró en un gran dilema: seguir o no seguir. Cuando se resolvió que sí, el dilema fue quién poner a cantar. Después de harto tira y afloja el elegido fue nada menos que Ian Gillan, hombre proveniente de un mundo musical copletamente diferente. Nada más lejano a la música de Sabbath que Deep Purple. Pero este auténtico experimento que parecía no tener pies ni cabeza siguió su curso, ahí aparecieron las diferencias creativas, las tensiones y las diferencias personales. Todo eso quedó plasmado en la música. El disco disco se podría dividir en dos: por un lado los temas más pachangueros, como "Trashed", que narra una linda historia de sexo y drogas, que claramente se nutre de ideas provenientes de Gillan; y por otro los estrictamente sabáticos, como "Zero the Hero" (cuyo riff central Slash agarró y transplantó a "Paradise City"), que tienen la firma inconfundible de los Sabbath de siempre.
Hay mucha mitología respecto a este disco: que es el peor de la discografía del grupo (los discos con Tony Martin me parecen mucho peores), que la portada es fea (y vaya que lo es, pero en eso reside su encanto...). Ian Gillan contribuyó mucho a la construcción de ese mito. Tiempo después diría que "escuché la grabación y me dieron náuseas, luego ví la portada y más nauseas me dieron".  El disco suena francamente mal si es que se compara con la impecable pulcritud de los anteriores trabajos de la era Dio,  eso sin duda contribuyó a la mala fama de éste (y es que el auditor actual homologa sonido con calidad musical, siendo que algo puede sonar muy bien pero compositivamente ser malo, o al revés). Pero las canciones demuestran que no estaban secos creativamente. Se aspira en ellas un deseo de volver a las raíces, esto es, a la brutalidad formal y a la temática oscura. Y el resultado es tal que me atrevería a decir que "Born Again" es el álbum más oscuro de la banda desde los ya lejanos tiempos de "Paranoid". La atmósfera de los surcos es realmente asfixiante ("Disturbing the Priest", "Digital Bitch"), y los aullidos de Gillan suenan bastante bien junto a la guitarra de Iommi, que acá suena con una contundencia y un veneno que Martin Birch limpió mucho en los discos con Dio. Ni hablar de los solos, que suenan más punzantes que nunca.
Mención aparte merece el tema título, con una guitarra y el bajo de Geezer Butler con mucho chorus, construyendo una atmósfera muy lírica, pero monolitica a la vez. Sólo por este tema el disco merece la pena.

Como era de suponer, la gira posterior fue un completo desastre (a pesar de que los bootlegs que circulan por ahí dan cuenta de que la idea no era mala), y Gillan, que aceptó la oferta de unirse a Sabbath por apuros económicos, optó por irse del grupo. "Born Again" es quizá el auténtico canto del cisne del grupo, y es bastante probable de que pase un tiempo más antes de que se le reconozca como tal. Lo más recomendable es, pues, escucharlo y sacar propias conclusiones.







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