lunes, 5 de diciembre de 2011
Música? Y para qué?
La educación gratuita ha sido el gran tema de este año que se va. Una situación que se viene arrastrando de años al fin ya no ha dado más de sí, y el asunto terminó por reventar. La gente ha salido a pedir una mejora en el sistema, y los que manejan el sistema no han querido dar una solución (la única solución), porque si lo hacen se les acaba el negocio.
Con todo lo mediático que ha sido este movimiento, con toda la cobertura que ha habido en los medios, el gobierno (con esa mentalidad de gato de campo que caracteriza a la clase política chilena) nos mete un gol a todos por debajo y nadie se da cuenta, o mejor dicho, todos se hacen los hueones: se ha decidido reducir las horas de educación artística en los colegios. En los colegios que no la pueden costear obviamente, porque en los colegios donde estudian los hijos de nuestros políticos, muchos de los cuales ya deben tener asegurada alguna candidatura por ahí, esos colegios digo, evidentemente van a seguir teniendo música y arte en general, porque son colegios top.
A mí en realidad no me sorprende en lo absoluto que nadie (nadie conocido y con alguna cuota de poder) se pronuncie sobre el tema. A moros y cristianos esta es una medida que les importa un comino. Da lo mismo que le quiten horas a la educación artística, total esa hueá no sirve. Si escuchas música lo haces sólo para aturdirte, si compras un cuadro de Bororo es por una cuestión de esnobismo, de pose intelectual. Incluso es probable que el cuadro lo encuentres profundamente feo, pero como es algo muy top no importa. De la boca para afuera, como decía mi abuela. Esa es la valoración del arte en Chile. El arte como evasión, como anestesia. El arte como adorno. El arte como moneda de cambio para poder comprar y vender estatus.
Dada esta situación no es de extrañar que un grupo de ignorantes pelotudos cortos de miras tomen una medida semejante. Nada más peligroso que un imbécil con poder, acá quedó clarito. Además esta reducción horaria en el área artística se va a compensar con más horas en Matemáticas, una materia que sí sirve para esta vida. Es evidente que lo que se busca es un enfoque educacional pensado únicamente para crear buenos empleados, buenas nanas que les limpien el culo a sus nietos regordetes y rubios, y no a gente que aspire a algo distinto para su vida.
No voy a decir que se está formando a gente sin sensibilidad artística, porque ese es un argumento que me parece de una cursilería tremenda. Pero sí voy a dar el dato científico de que la música (sea escuchando o interpretando) aumenta la capacidad cognitiva, corrige el déficit atencional y estimula la interacción social. O sea que si sacamos la música del currículum hay una gran probabilidad de estar generando mayor inadaptabilidad social de la que ya existe. Platón, Rousseau y Nietzsche hablaron exhaustivamente de ese tema, lo que no es menor.
Si usted que está leyendo esto lo encuentra medio apocalíptico o exagerado, lo más probable es que en el fondo, por muy progresista que se crea, en el fondo usted piensa igual que los fachos que nos quieren hacer esta canallada. Hágase un examen de conciencia y sea sincero consigo mismo, que es la única manera de ser sincero con los demás.
Yo personalmente no quiero un país donde la cultura sea un lujo, sino que quiero un país donde la cultura no sólo sea un patrimonio de todos, sino que todos participemos en la formación de ese patrimonio. Pero para eso hay que entenderlo. Uno no puede amar lo que no conoce. Y la única manera de lograr eso es mediante una educación artística y de calidad.
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